domingo, 13 de abril de 2008

Si fuera Rey


SI fuera Rey estaría muy cabreado, ya te digo. Sobre todo, con esa gente cuyo único fin es hacer la vida imposible a la monarquía, minar el prestigio de la familia real, socavar la autoridad del Jefe del Estado y presentar al monarca como una persona insensible, alejada de la realidad y protegida por una nube de privilegios. Y no me refiero a los cuatro pintamonas que, como un servidor, utilizaron su figura para entretener al vulgo con sus chascarrillos, sino a los fiscales de la Audiencia Nacional cuya inquina con Su Majestad es casi patológica.

Entre las prerrogativas de todo monarca que se precie está la de hacer lo que le dé la real gana sin tener que rendir cuentas a los chikilicuatres que le rodean. Así se recoge en la Constitución y a ello se ha dedicado con un fervor digno de mejor causa nuestro amado guía.

Dicho esto, no comprendo la insistencia de la Audiencia Nacional y sus fiscales "progresistas" en exponer a la crítica social su actividad cinegética por más discutible que ésta sea. Que al Rey le gusta matar osos no es noticia. El 8 de octubre de 2004 participó en una cacería en los Cárpatos en la que se cepillaron nueve osos y un lobo, todos ellos animales protegidos por la Convención de Berna. Bueno, ¿y qué? ¿Pasó algo? Pues no. A fin de cuentas, quien paga manda, y pagaron cuatro de sus amigos americanos. Se montó un cisco de la órdiga en Rumanía, pero aquí, salvo Pedrojota, todo el mundo guardó silencio.

Visto el ejemplo, si yo fuera el Rey correría a boinazos a esa panda de funcionarios que, con la excusa de empapelar a los de Caduca HOY, llevan aireando desde 2006 una cacería en la que se acribilló a Mitrofán, un oso de feria al que habían emborrachado. A ver si, al final, por un oso que mató le van a llamar mataosos. Y eso sería injusto. ¿A que sí?
Josetxu Rodríguez

1 comentario :

Camilo dijo...

Que delícia de texto, hermano!!!