domingo, 20 de abril de 2008

Te querré eternamente hasta el jueves

En primavera, nadie puede resistirse al amor

En la película «Escenas en una galería», un psicólogo afirmaba que el matrimonio es una institución que nació cuando la esperanza de vida no superaba los 30 años. Con este horizonte, es fácil suponer que los enlaces duraban hasta que la muerte se interponía entre los cónyuges.
El psicólogo ficticio aseguraba que en los tiempos que corren, con una longevidad de 75 u 80 años, es lógico que las personas se casen varias veces, y situaba en siete años el periodo adecuado para convivir, más allá del cual comienzan los problemas.
No obstante, hay teorías para todos los gustos. Por ejemplo, un proverbio chino precisa: «Si quieres ser feliz un día, emborráchate; si quieres serlo una semana, cásate; si quieres serlo un mes, mata un cerdo». Pero no todo el mundo está de acuerdo con esta apreciación ya que, en ocasiones, el cerdo no dura tanto. También es verdad que este periodo de felicidad de siete años puede alargarse, sobre todo si, como aconseja Woody Allen, la pareja vive en ciudades distintas.
Sin embargo, hay gente que es fiel durante toda su vida a un tipo de mujer. Es el caso de Charlot, que se casó a los 29 años con una joven de 16; a los 35, con una de 17; a los 44, con una de 19, y a los 54, con una de 18.
En Hollywood (Ollivod, para entendernos) han sido pioneros en los denominados matrimonios relámpagos. Mickey Rooney, casado ocho veces, es uno de sus ideólogos: «Hay que casarse a primera hora de la mañana –sentencia–; así, si la cosa sale mal, no pierdes el día entero».
Josetxu Rodríguez

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Tambien fue Woody Allen el que dijo: "La mayor parte de los metrimonios acaba bien, pero otros duran toda la vida".
Aunque puede que la frase se la copiase a Groucho.
Mikeloto

Simpe dijo...

¡Grande Mickey Rooney!

Se casaría temprano pero no elegía mal el chiquitín...