jueves, 26 de junio de 2008

Blogbadas y bilbainadas

Al Excelentísimo Sr.Diputado General de Bizkaia, a quien Dios Guarde Muchos Años, le hace ilu construir otro Guggen en Urdaibai para que los que van a hacer surf, o a bañarse en la playa o a coger cangrejos en bajamar, se desasnen un poco y vayan a echar un vistazo al museo, sin tener que desplazarse a Bilbao, con las caravanas que hay en verano.

No está mal pensado, ¡caramba! . Total son 100 millones de nada (y eso que se aprovecharían los planos del otro) y en algo hay que invertir los excedentes del IVA.

Este humilde cotizante, en su afán de colaboración con las autoridades, se atreve a proponer otro plan alternativo, que es trasladar la Reserva de Urdaibai a la orilla del Guggen ya existente, sustituyendo así a nuestra amarronada ría .

Con ello se humanizaría aún más Bilbao y se evitaría de esta forma la dispersión de entornos lúdicos, creciendo de esta forma con sostenibilidad.

Si tan innovadora propuesta fuera rechazada, quizás se podría estudiar la viabilidad de repartir esos 100 millones entre los bizkaitarras y que les den morcilla a los turistas y se larguen a Tasmania.

Nos tocaría a unos 100 Euros por cabeza, que unidos a los 400 de la desgravación esa nueva que graciosamente nos han concedido este año, darían de sí como para comprar dos kilos de merluza de Bermeo, sano alimento que enriquecería nuestra repetitiva dieta de talo con txistorra, pudiendo además con el exceso de liquidez adquirir en el mercado negro diversas piezas de hortalizas de Gernika, tan adecuadas para facilitar el tránsito intestinal.

Me parece, en cualquier caso genial la idea de tan Expléndido Dirigente y espero que mi comentario no le importune. Nada más lejos de mi intención, por cuanto estaría incluso dispuesto a que en el próximo año se me detrajera de mis ingresos aún más dinero para financiar por ejemplo un Segundo Puente Colgante de Portugalete como repuesto del anterior, que últimamente se gripa con alguna frecuencia.

O bien una línea de metro entre Amoroto y Nabárniz, que tanta falta hace.

VITRIOLO.