jueves, 14 de agosto de 2008

Quieren embargar a Nicola Lococo

Nicola Lococo ha iniciado esta mañana la cuestación para pagarse la fianza, la posible multa y los gastos del juicio. Ha hecho un muestreo del dinero recaudado y es muy optimista, porque calcula que puede conseguir el dinero que necesita permaneciendo en ese banco unas 48.000 horas y como está de vacaciones tiene tiempo de sobra... (Foto Zigor Alkorta)

El Rodríguez, el Ripa y el Lococo, ante la Audiencia Nacional

COMUNICADO DEL FILÓSOFO VASCO NICOLA LOCOCO ENJUICIADO EN LA AUDIENCIA NACIONAL POR LA ACUSACIÓN DE PROFERIR INJURIAS GRAVES AL REY

Soy Nicola Lococo, que desde hace más de año y medio, me encuentro acosado por todo el aparato judicial del Estado Español, por haber escrito un artículo de humor, titulado “Las tribulaciones del Oso Yogui”.

Tras haber acudido a la Audiencia Nacional, ante el juez Grande Marlaska, y haber éste archivado la causa, por no ver en los hechos motivo de delito alguno, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, recurrió al alto tribunal de la Audiencia Nacional encabezado por Ruiz de Polanco, que ha admitido su recurso y ha obligado al propio juez Grande Marlaska a reabrir el caso.

Una vez reabierto el caso, la fiscalía ha solicitado 10.800 € de multa para mi persona y también para cada uno de mis compañeros periodistas, Josetxu Rodríguez y Luis Javier Ripa, por una viñeta. Subrayo que los 10.800 € no son para el conjunto de nosotros tres, sino por cabeza.

También una vez reabierto el caso, la Audiencia Nacional, el pasado lunes 11 de agosto, me comunicó vía requerimiento judicial, una fianza de 12.000 € que he debido afrontar en menos de 24 horas, si no quería ver embargados mis bienes.

Ante estos hechos:

Yo, Nicola Lococo, he tomado la decisión a nivel particular de ponerme a pedir en la vía pública, en mi pueblo de Portugalete, éste mismo jueves 14 de agosto. La iniciativa durará todo agosto, y la trasladaré a distintos puntos de la geografía vasca, no excluyendo en adelante, trasladarla a otras ciudades de la geografía española.

El dinero recaudado con ésta iniciativa se destinará, única y exclusivamente, a sufragar la multa que me impone el fiscal, la fianza y los gastos estrictamente judiciales del proceso. Si se diera el caso de que fuera absuelto, la cantidad recaudada se destinará íntegramente a Amnistía Internacional y Reporteros sin fronteras, al objeto de que la destinen a presos de conciencia.

Quienes deseen colaborar con ésta iniciativa, pueden realizar su ingreso en el siguiente número de cuenta:

Entidad la Caixa: 2100-1279-79-0100336486

El titular es Nicolás Juan Lococo

Un acuerdo para la Justicia


Asier y Javier

Rituales de negocios


Pedro Molina

Lo raro es pensar

El GPS más completo del mercado. Próximamente en la tienda de los chinos.

Ya casi ni me acuerdo de cuando me paré a pensar por última vez. Creo que fue en 1983. Estaba al volante de un decrépito Renault 12 de color granate cargado hasta los topes con todo lo necesario para pasar un mes de vacaciones. Nuestro destino era la vieja Yugoslavia y esos breves momentos de reflexión los dediqué a mirar un mapa de carreteras y enfilar el morro del coche en la dirección correcta. He de decir que apunté bien, puesto que llegué a mi destino en un tiempo razonable (dos semanas después). Desde entonces hasta hoy creo que no he dedicado más de un minuto a tomar una decisión. Es más, el mundo que me rodea está empeñado en que no lo haga. Tanto el horno como el teléfono móvil me ponen las opciones en bandeja: detectan si he metido un pollo o un pastel o escriben un mensaje de cumpleaños apenas he introducido un par de letras con el teclado. Yo simplemente pulso botones y las cosas suceden. Como el mando de la tele: ¿quién sabe cómo funciona? Basta presionar al azar hasta que aparezca el Teleberri. Todo es intuitivo, irreflexivo y está preprogramado. El que piensa, pierde. Las luces se encienden cuando paso y la declaración de Hacienda me llega hecha. Incluso cuando subo al coche el GPS me saluda y me pregunta adónde quiero ir. Inconscientemente le dejo que me lleve a casa, un trayecto de apenas 15 minutos que más pronto que tarde olvidaré por completo por pura desidia. En ocasiones me pregunto si soy yo el que decide o si es el aparatejo el que ha tomado el mando y me utiliza para que lo pasee por la ciudad. Hasta la marca, Tomtom, supone un sarcasmo permanente cuando me da las órdenes: Gira a la derecha, sigue recto, ha llegado a su destino, tontolculo. ¿Ha dicho tontolculo? ¿Habré oído bien?

Josetxu Rodríguez

domingo, 10 de agosto de 2008

Una de chinos


LOs chinos son la pera. Fíjate que habrían podido asegurarse el éxito de su ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos con sólo contratar a Los Manolos para cantar Amigos para siempre y se arriesgaron con un espectáculo de cuatro horas que podría haberles salido mal con que sólo uno de los miles de bailarines sincronizados hubiera tropezado con su compañero: el belén se habría venido abajo como en esos concursos de fichas de dominó que dan en la tele después de las películas porno y los desgraciados ejecutantes habrían engrosado el batallón de picapedreros subacuáticos de cualquier megapresa en construcción. A fin de cuentas, China es un país de orden y tan canalla como cualquiera otro.

Pero triunfaron, y de qué forma. Sus militares izando las banderas y su paso de la oca dejaron la exhibición de Berlín 1936 a la altura de una fiesta de fin de curso. Lo único que no me gustó fue el encendido del pebetero. Eso de lanzar un monje tibetano en llamas con una catapulta fue muy efectista, pero poco acorde con el espíritu olímpico y de concordia que debe reinar en estos acontecimiento. Aunque he preguntado por ahí y esto nadie lo vio. Puede que dada la extensión del evento echara alguna cabezadita que otra y el subconsciente me jugara alguna mala pasada.

Los fuegos artificiales también estuvieron bien, pero sin exagerar. Ahí pusieron el listón muy alto los rusos y los georgianos que, en medio de estas jornadas de hermandad mundial, decidieron bombardear Osetia y organizar un magnífico espectáculo de luz y sonido para la población. Pese a todo, China consiguió lo que quería: sentar en su "Nido de pájaro" a la élite mundial que la mira como a la gallina de los huevos de oro. Desgraciadamente, los derechos humanos no cotizan en bolsa.

Josetxu Rodríguez

Según Gorkalimotxo, de Juana está muy cabreado


Gorkalimotxo es un crack