martes, 27 de enero de 2009

ERES o no ERES


Eneko, en "20 minutos"


Ser o no ser, esa es la cuestión clamaba pesimista Hamlet calavera en mano preguntándose de un modo metafísico por la realidad y el sentido de la existencia. También conocido es el Qué será, será de Doris Day, cuestionándose qué le depararía el futuro con un grácil optimismo en la película El hombre que sabía demasiado de Hitchcock. Más serio, en presente se reveló el mismísimo Dios a Moisés con un escueto Soy el que soy, e incluso más breve aún, fue el arranque de la certeza en la que desembocaría la duda cartesiana con su Yo soy, palíndromo que traducía de su indudable existencia. Todo esto nos es de sobra conocido. Pero desde hace poco se ha hecho familiar la expresión EREs que no hace referencia en modo alguno a la segunda persona del singular del verbo Ser a la que cantaba Mocedades, sino a las siglas que tanto gustan mediáticamente acrónimo de Expediente de Regulación de Empleo, eufemismo de la más baja estopa para mandarte al puto paro, también conocido como desempleo.

Así si EREs ya no eres trabajador productivo, ya no eres un empleado capacitado, ya no eres socialmente rentable al sistema, ya no eres un buen consumidor por carecer de los ingresos suficientes, ya no eres un buen cliente para el banco por faltarte la nómina…pero eres un parado, eres un paria de la tierra, eres un desheredado del progreso, eres un marginado de la riqueza generada, eres un apartado del desarrollo sostenible, eres un apestado ante tus antiguas amistades con las que ya no te puedes codear, eres un pedigüeño ante capataces, ETTs, INEM, recursos humanos, entrevistas de trabajo, eres contemplado como una pieza de repuesto para las empresas en épocas de bonanza, eres, en definitiva, lo que eres y que nunca dejaste de ser. Pues cuando no hay EREs, eres un explotado de quienes tienen en su poder, los medios de producción, eres alguien de quien se puede prescindir como un lastre cuando las cosas van mal, eres un esclavo de supermercados, que te ofertan cuanto les sobra de baja calidad, eres un conspicuo que consume lo que produce como quien obediente hace sus deb-eres… eres, en definitiva, lo que eres. Haya o no haya EREs.
Nicola Lococo

4 comentarios :

Anónimo dijo...

cuando EREs no existes para nadie y no cuentas para nada, ése es el drama. Si antes has sido algo, rápido te olvidan, y si nunca has sido nada, quiere decir que eras un joven imberbe cuando felipe el psoermoso nos preparó una pifia como la presente en el mercado laboral

Josetxu dijo...

Ahora, los empresarios quieren EREs instantáneos y sin pasar por la administración. Nada es suficiente para las rapaces. Y los sindicatos, ¿ande andan? Tres millones de parados y aquí no se mueve nadie. ¿Curiosos, no?

mart2008 dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Es vergonzoso que el gobierno deje que las empresas se acojan a ERE teniendo, grandes beneficios y para colmo el dinero lo inviertan en asía en crear nuevas empresas. EL SISTEMA ES UNA KK PARA EL CURRANTE