domingo, 28 de junio de 2009

Pornotenis: gritos por pelotas





ESTÁN pensando en amordazarla, pero no creo que sea suficiente, porque los gritos de Michelle Larcher de Brito, la tenista portuguesa, son comparables al estampido de un cazabombardero F-18 que rompe la barrera del sonido. Y en Wimbledon, las quejas han alcanzado un nivel de decibelios preocupante, ya que cada vez que golpea la bola perfora unos cuantos tímpanos en las primeras filas, donde precisamente suelen sentarse los espectadores de lujo. Pero las amonestaciones no sirven de nada: "Yo aquí vengo a jugar, y cuando juego grito, el que no quiera oírme que se largue", dice ella.

La organización, haciendo caso omiso del consejo de un ex tenista que asegura que la única forma de callarla es disparándola desde la grada, ha optado por ponerla a jugar en la pista 17, la más alejada del gentío y de los vecinos. Algo que he comprendido perfectamente, ya que en más de una ocasión los míos me han pedido que baje el sonido de la película porno cuando en realidad estaba viendo el Open de Australia.

Las tenistas aficionadas al chillido hipohuracanado, entre ellas la Sharapova, alegan en su favor que eso les permite concentrar toda la fuerza en el golpe, una técnica milenaria que ponen en práctica los karatecas y los malos actores de las películas de chinos. Pero más de uno se pregunta si ésa es su verdadera función, porque una cosa es un grito explosivo y corto y otra el aullido prolongado que atraviesa las pistas y las pantallas. Quizás la razón de este novedoso fenómeno es que la carga sexual de estos gemidos mantiene a cierto público masculino pegado al televisor para regocijo de los patrocinadores. Si es así, los gritos no tardarán en convertirse en un gran orgasmo. Pueden darlo por hecho.
Josetxu Rodríguez

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Todo eso son idioteces y mamonadas que hacen para llamar la atención, lo mejor sería meterles una peloa en la boca y pegarles un buen raquetazo en la cara que si no se tragan la pelota se ahogan y si se la tragan peor... claro que hay algunas que... se la ponen a uno morcillona.

Anónimo dijo...

retifico, no peloa sino pelota