miércoles, 22 de julio de 2009

Historia mínima: la ranita que habla

Iba un viejito por el bosque cuando escuchó a sus pies una débil voz. Se agachó y descubrió que quien le hablaba era una ranita:
- Soy una princesa hermosa, erótica y sensual, diestra en todos los placeres de la carne y el amor. La reina mala, envidiosa de mis encantos, me convirtió en rana, pero sí me das un beso, volveré a ser quien era y te daré todos los goces y deleites que mi voluptuoso temperamento y mi ardiente concupiscencia pueden producir.
El viejito levanta la rana y se la echa en el bolsillo. Asoma la cabeza la ranita y le pregunta muy desconcertada:
- ¿Qué? ¿No me vas a besar?
- ¡No! -Respondió el viejecito. - A mi edad es más divertido tener una rana que habla, que una maníaca sexual .

2 comentarios :

El callejón de los negros dijo...

¡Y tanto noi y tanto!

Anónimo dijo...

es que ranitas que hablan habrá pocas y maniac@s a montones, será viejo pero no tonto