domingo, 4 de octubre de 2009

Historia mínima: la sabiduría de los años

Un viejo tenía un lago en su finca. Después de mucho tiempo, decide ir a ver si estaba todo en orden. Cogió un cesto para aprovechar el paseo y traer unas frutas por el camino.
Al aproximarse al lago, escucho voces animadas. Vio un grupo de mujeres bañándose, completamente desnudas. Al verlo todas se fueron a la parte más honda del lago, manteniendo solamente la cabeza fuera del agua.
Una de las mujeres gritó:
-No saldremos mientras usted no se aleje!
El viejo respondió:
-Yo no vengo hasta aquí para verlas nadar o salir desnudas del lago!
Levantando el cesto, les dijo:
- Estoy aquí nada más para alimentar al cocodrilo...
Edad, experiencia y oficio, siempre triunfaran sobre la juventud y el entusiasmo.

3 comentarios :

Anónimo dijo...

Este gag estaría bien para un película típica de la transición, aunque en la realidad de la vida la experiencia de identificar a un viejo verde y neutralizarle la tienen que hacer las mujeres, quieran que no, muy pronto. Desde casi niñas las mujeres tienen que padecer al típico viejo verde, ya sea un vecino, o el de una tienda por la que pasan para ir al colegio, o etc. etc. Así que yo diría que en el caso de estos especímenes que son los viejos verdes la experiencia es de las mujeres porque ellas tienen la experiencia de saber que existen, identificarlos y situarse muy lejos de ellos, o neutralizarles enseguida si es que a la primera no han sido identificados.
Si se aplica el chiste a otros campos que no sea el literal, la juventud y el entusiasmo empujan a trabajar mucho y trabajando es como se adquiere experiencia y oficio, no con cumplir años.
El chiste es muy gracioso

Josetxu dijo...

Hasta los viejos verdes tienen ingenio...

Anónimo dijo...

Sí, maestro, de verdad que es gracioso y sobre todo el ingenio siempre es envidiable al máximo, aunque hay veces que las cosas te pillan un poco mal... Esas tontorronas en pelotas y en una propiedad ajena se lo tienen merecido, que espabilen