lunes, 12 de octubre de 2009

La Administración vasca sufre la gripe @


Ventanilla matinal de Osakidetza. 9.30 am. "¿Y cómo sé que su cara es la suya?", me pregunta la funcionaria. "Porque la está usted viendo", le contesto amablemente. "Necesito constancia documental", dice ella. "Pero, si ya le he enseñado mi carné de identidad…", protesto. "No es suficiente, tiene que traerme una fotocopia". Es la tercera vez que aparezco por allí para renovar la tarjeta sanitaria extraviada. La primera vez estaban en horario de verano y la encontré cerrada. La segunda me faltaba el certificado de empadronamiento y, ahora, ya ven ustedes, la fotocopia. Necesito una fotocopia en un mundo en el que hasta mi carnicero de cabecera me envía a casa los filetes por correo electrónico. Eso me da una idea: "¿Señorita, podría enviársela por email?", le suplico. "Ni se le ocurra, cuando la entregue tiene que estar usted de cuerpo presente".

Es curioso, 30 años cotizando a la Seguridad Social a través de nómina y sólo puedo demostrar mi identidad con un papelajo en blanco y negro que tiene más valor que el original y que yo mismo. Es indignante saber que la Administración conoce mi carné de conducir, mi pasaporte, mi declaración de la renta, mi historial clínico y cuántos retretes tengo en casa, pero no me conoce a mí. Debo ser una especie de agujero negro perfilado por un universo de documentos que me identifican. Llevaré la fotocopia para no estar tan indefenso ante la gripe A como ellos lo están ante la gripe @.

Josetxu Rodríguez

No hay comentarios :