domingo, 8 de noviembre de 2009

Historia mínima: En un avión

Un testigo de Jehová se sienta junto a un andaluz en un vuelo Sevilla-Tenerife.

Cuando el avión ha despegado empiezan a repartir bebidas a los pasajeros.

El andaluz pide un cubatita de ron.

La azafata le pregunta al testigo de Jehová si quiere beber algo.

Contesta el testigo de Jehová con mal tono:

'¡Prefiero ser raptado y violado salvajemente por una docena de putas de Babilonia antes que una gota de alcohol toque mis labios!'.

El andaluz le devuelve el cubata a la azafata y dice:

'Yo también. No sabía que se podía elegir'

2 comentarios :

Anónimo dijo...

el chiste es muy bueno, solo que los testigos de jehova sí toman alcohol en cantidades moderadas. :)

Anónimo dijo...

aaaahhhh, no sabía eso