lunes, 23 de noviembre de 2009

¡¡¡Yo quiero mi regalito!!!


Prohibido prohibir. Acabo de garabatear en la puerta del retrete este lema que ingenuamente pensé no tener que volver a utilizar después de aquellos años en los que teníamos prohibido todo lo que no estaba expresamente permitido. Y lo he hecho con cierta nostalgia y tras tomar conciencia de encontrarme en una sociedad en la que ha cambiado el ciclo y más que gestionarse libertades se tramitan impedimentos. No se puede fumar, beber en la calle, cruzar por zonas no señalizadas, plantar la tienda de campaña en un acantilado, coger más de dos kilos de setas… y, ahora, según la nueva Ley de Seguridad Alimentaria, regalar muñequitos con las hamburguesas. Si prohibir es reconocer que se ha perdido la batalla de la información o de la educación, este Estado institutriz que nos ha tocado vivir está a punto de perder la guerra. Para que nuestros hijos coman sano no basta con legislar sobre los chirimbolos de plástico que regalan con el happy meal, sino educar a los padres que son quienes deciden lo que engullen sus hijos. Además, bastaría con que la multinacional norteamericana decidiera cobrar los muñequitos y regalar las hamburguesas para que esa medida fuera inútil. Concienciar, informar y educar es siempre más eficaz a largo plazo. Y, de paso, igual los padres aprendemos algo y no nos dejamos llevar en nuestras decisiones por los regalitos de los bancos, las compañías telefónicas y los supermercados. En este aspecto, somos tan inconscientes como nuestros hijos.
Josetxu Rodríguez

2 comentarios :

DJ Toves dijo...

Yo que creci viendo lo que podian hacer los chavales mayores que yo, esperando que llegase el dia en el que tuviera sus mismos años para poder hacer lo que ellos hacian; llego el dia, pero las leyes ya no permitian hacer esas cosas.

Josetxu dijo...

Necesitamos una involución!