sábado, 3 de abril de 2010

Mi hija quiere irse de casa

DICE que quiere irse de casa. Que estas vacaciones de Semana Santa pueden servir de experiencia para ver si se hace a vivir sola. Que ya sabe todo lo que tiene que saber y que no me preocupe, que, llegado el caso, tomará precauciones. Que nos quiere mucho, pero que su universo está en expansión y el nuestro camino de la implosión. Que tenemos gustos diferentes, amigos distintos y opiniones diversas. Que nos va a venir bien a todos porque ya está un poco harta de que le quitemos parte del ancho de banda del ADSL y que no ve justo que mi televisión tenga más pulgadas que la suya.


Pero hija, le digo, si el wifi lo pago yo y los televisores también, sé un poco más comprensiva. No obstante, me parece bien que te vayas una temporada. Creo que será una experiencia muy estimulante y, si te encuentras a gusto y decides dejarnos definitivamente, nosotros continuaremos costeándote parte de la manutención, los estudios y la mitad del alquiler del piso. Eso sí, para conseguir el resto tendrás que buscarte algún trabajito que otro. Además, puedes cumplir tu deseo sabiendo que tus padres siempre estarán ahí para las emergencias. Aunque, primero tendré que hablar con algún abogado, porque tienes 12 años y hay que hacer las cosas bien. Llevas tiempo diciendo que quieres emanciparte, que cualquier día coges las maletas y te vas. Pero también sé que, en cuanto llegues a los 18, no cumplirás nunca tu amenaza. Por eso tenemos que darnos prisa. ¿Verdad, cariño?
Josetxu Rodriguez

2 comentarios :

Anónimo dijo...

Es un gran artículo, felicidades.

Josetxu dijo...

Tú sí que me comprendes...