martes, 2 de noviembre de 2010

Trabajadores flexibles y elásticos

Concepto de flexibilidad laboral, según Diez Ferrán

DICEN que no somos flexibles laboralmente. La Comisión Europea no tiene ni pajolera. ¡Si de puro elástica la jornada se estira, más que la cara de Berlusconi, desde el desayuno a la cena! Prueba de ello es que quien antes se llevaba al curro una triste manzana ahora carga con el infiernillo, la sartén y la nevera de camping repleta. Y si te descuidas, arrea también con el saco y la esterilla. No sería el primero que, a falta de cajero automático, se echara una cabezada al calor de las expendedoras de café efecto bífidus activo y presuntos sandwiches de txaka.
Tengo una compañera, carne de horas extras, que empezó trayendo el cepillo de dientes y ahora tiene en la cajonera la epilady, el secador y el pijama. Las bandejas las aprovecha para colocar las camisetas y en el archivador tiene unas cuantas mudas, envasadas al vacío, clasificadas por colores de la A a la Z. El conserje pisaba tan poco su casa que decidió subarrendar su media cama de matrimonio y empadronarse en el trabajo. La última vez que el pobre irrumpió en su domicilio antes de que sus hijos se durmieran se dieron un susto de muerte. "Al ladrón, al ladrón, gritaban". Y la madre: "Que no, que es aita, ese que sale en la foto de la nevera". Y los chavales: "Ahora que lo dices tiene un aire, pero como está calvo y en la foto tiene melena..." También dicen esos listillos de Europa que practicamos poco eso de trabajar desde casa. Pero ¿qué quieren? Ahora que nos hemos traído todos los bártulos al curro, yo me niego a hacer otra mudanza.
Arantza Rodríguez

2 comentarios :

Amylois dijo...

jajajaj buenisimo!!!!!!!!!!!

Josetxu dijo...

Flexibles y ahora intentarán que seamos maleables