domingo, 5 de junio de 2011

Conejitos deconstruidos



EN la localidad japonesa de Namie Tsushima, a 30 kilómetros de la central nuclear de Fukushima, acaba de nacer un conejo sin orejas que ha empujado a miles de personas en todo el mundo a llevarse las manos a la cabeza para ver si las suyas siguen ahí. En pocas horas, el roedor se ha hecho más famoso que el pulpo Paul, que a pesar de que adivinaba el resultado de todos los partidos de fútbol murió sin un chicharro en el bolsillo, lo que confiere cierto aroma de fraude a todo el tinglado. Algo similar ocurre con este conejito deconstruido que algunos consideran un hámster grabado por un bromista antinuclear. Si en el vídeo apareciera un recién nacido con los ojos rasgados y las orejas de Bugs Bunny, la cosa tendría otro cariz y no podríamos hacer oídos sordos. O quizá sí, porque a los responsables de la central nuclear que mintieron desde el primer momento les ha crecido la nariz desmesuradamente y nadie le ha dado ninguna importancia.
Aunque la opinión pública está pendiente de los efectos que sin duda provocará la radiación en Japón, es posible que esta malformación sea una broma comparada con las que vendrán y que, desgraciadamente, están perfectamente documentadas tras Hiroshima y Chernobil. Hasta puede que la proliferación de políticos de todo el mundo que han nacido sin cerebro pero con coche oficial sea una de ellas, pero no está confirmado. Al menos, por el momento.
Josetxu Rodríguez

1 comentario :

Aniña dijo...

da penilla verle!
besitos