viernes, 24 de agosto de 2012

El Ecce Mono de Borja.. ¡al Guggenheim!




ES lo que tiene el arte de vanguardia, que se crea para generaciones venideras y necesita años antes de ser comprendido. La anciana de 81 años que ha recreado -no restaurado- el Ecce Homo del Santuario de Misericordia de Borja es una adelantada a su tiempo. Acaba de regalarle al pueblo una obra de arte capaz de atraer a masas sedientas de cultura y recibe como pago una denuncia que puede acabar con su actividad para siempre. Incluso el ayuntamiento amenaza con borrar el ecce mono, nombre con que el populacho ha bautizado la obra, y devolverlo a su estado original: un vulgar y anodino fresco de iglesia. 
 Espero que a estas alturas el alcalde haya reflexionado y cambie de opinión. ¿Cuántos ayuntamientos matarían por poseer una obra así? Hasta el de Bélmez aplaudiría con las orejas si pudiera presumir de esta transfiguración en su parroquia. Una repercusión mediática de este tipo solo se consigue con una aparición de la Virgen sobre una encina. Y como las encinas se han quemado todas, ya solo se aparece en las manchas de humedad bajo los puentes, un lugar incómodo y poco aparente para organizar peregrinaciones, llenar los hostales y vaciar los almacenes de productos de la tierra. 
Borja tiene como vecina a una artista comparable a Munch, Kooning o Rauschenberg y quiere demandarla. Propongo que el Guggenheim contrate a la señora ya. Pero ya, ya. Que el Metropolitan de Nueva York seguro que anda detrás para meterla en nómina.
Josetxu Rodríguez

miércoles, 22 de agosto de 2012

martes, 21 de agosto de 2012

Fábula urbana: el pollito azul


Yo quería un cocodrilo para llevarlo al colegio y que me defendiera de Javier Villamala, un acosador incipiente hoy alto ejecutivo de El cobrador de la recortada. Mis padres dijeron que solo los vendían en forma de zapato y, como alternativa, me compraron un pollito azul aprovechando el lucrativo mercado de aves tintadas con anilinas, dirigido fundamentalmente a los frustrados amantes de los cocodrilos. 
Fue un amor a vista de pájaro y, aunque no pudo defenderme de Villamala, entablamos una estrecha relación. El éxito de la misma se basó en un respeto mutuo y unas mínimas normas de convivencia: él no ensuciaba mis deberes y yo dejaba de comer huevos. Era muy listo. Se aprendió los nombres de un montón de papas. Si no recuerdo mal, hasta Pío XII. 
Jugábamos a la oca y al parchís con granos de arroz y siempre ganaba porque me comía todas las fichas. Estuvo en casa cuatro meses y pico, hasta que se convirtió en un hermoso pollo capón que despertaba a todo el vecindario a las cinco de la mañana recitando el árbol genealógico vaticano y abría las cazuelas para comerse los garbanzos.
Un par de días antes de que nos fuéramos de vacaciones, cuando todo el mundo abandona a sus mascotas por ahí, decidió marcharse sin decir nada. Para evitarme el disgusto, pienso yo. 
En casa dijeron que lo habían contratado en Avecrem para hacer publicidad y lo celebramos con un guisado. Más tarde encontré en la cocina algunas plumas que me había dejado de recuerdo. Qué atento.
Josetxu Rodríguez

miércoles, 15 de agosto de 2012

Toreando con una ikurriña como capote en San Sebastián


DONOSTIA. El matador Antonio Barrera toreó ayer el primer toro de la tercera corrida de la feria de Semana Grande de Donostia con una ikurriña como muleta. El torero sevillano quiso reivindicar, así, la pervivencia de la fiesta de los toros en la capital guipuzcoana, ante las reticencias del gobierno municipal de Bildu, que ha dejado entrever que podría no renovar el convenio con la empresa explotadora de la plaza. Barreda repitió ayer en Illumbe el gesto que protagonizó en 2011 en Barcelona, cuando toreó con una muleta con los colores de la senyera. La acción del matador fue recibida con aplausos y también con algún silbido de la grada. Foto: EFE

Puro marketing


martes, 14 de agosto de 2012

El Congreso se ríe de los recortes


El Congreso acoge "con muy buen talante" los recortes a los señores diputados...

En Suecia, las cosas son muy diferentes...

lunes, 13 de agosto de 2012

¿El futuro de mis hijos?... ¡A mí qué me importa!


"Sobre el futuro y esas cosas", artículo de Leopoldo Abadía (Zaragoza, 1933), profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual.
Es autor de " La crisis Ninja "

"Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos.
Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que "Dios les coja confesados".
En muchas de mis conferencias, se levantaba una señora (esto es pregunta de señoras) y decía esa frase que me a mí me hace tanta gracia: "qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?"
Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya están crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir "qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?"
Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido:
"y a mí, qué me importa?!"
Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.
Yo era hijo único. Ahora, cuando me reuno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho.
Pero qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:
1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización
Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro.
Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? Si no se lo podían imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.
Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente".
Porque si son buena gente harán un mundo bueno.
Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación:
que sepan distinguir el bien del mal,
que no digan que todo vale,
que piensen en los demás,
que sean generosos. . . .
En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.
Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.
Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.
Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo,
que las cosas ya no son como antes,
que el padre y la madre llegan cansados a casa,
que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva,
que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado.
Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.
Leopoldo Abadía
P. D :
1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.
2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño.
3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles."

viernes, 10 de agosto de 2012

¡Ahí va, la tartera!


AL final, han decidido que la criatura sea analfabeta batua. Ha sido duro, pero se han dado cuenta de que no tienen capacidad para elegir un colegio adecuado. Les pasó lo mismo con la compañía telefónica. Cuanta más información recibían, más complicado era saber qué servicios contrataban y cuánto iban a pagar por ellos. 
En el caso que nos ocupa, todo empezó por la tartera. El menú había subido a 5 euros por eso de la crisis y decidieron que la niña llevara la comida de casa. En el colegio les dijeron que eso suponía un desembolso de 3 euros por el almacenaje del recipiente en el frigorífico. "La luz ha subido mucho", les explicaron. "Y luego hay que limpiar el comedor y los platos. Qué les voy a contar. No obstante, si nos alquilan a nosotros la tartera, les facturaremos solo un 1,5 euros por mantenérselo frío". "¿Y cuánto cuesta el alquiler?", preguntaron ellos. "Pues, tres euros al día". 
No les gustó la idea y se dirigieron a un centro en el que no cobraban por ese servicio, pero a cambio de usar "el pupitre-litera de arriba". Habían duplicado los alumnos por clase instalando escritorios de dos alturas. Descartado. En el siguiente, los pupitres estaban adosados, pero era tan ultracatólico que hasta las clases de euskera las daban en latín y con el profesor dando la espalda a los alumnos. Por último, lo intentaron con uno que carecía de los inconvenientes descritos, pero era tan pijo que cada estudiante tenía que llevarse su propia canasta de baloncesto. Ya ven cómo está el patio.

martes, 7 de agosto de 2012

Todo lo que puede hacer un periódico y no un iPad


Al periódico nunca lo reemplazará Internet. Principalmente, por estas razones:

USOS DOMÉSTICOS:
* Madurar los platanos.
* Recoger la basura.
* Limpiar los cristales.
* Hacer las montañas del pesebre.
* Calzar las patas de la mesa coja.
* Empaquetar la vajilla en la mudanza.
* Cubrir el suelo de la jaula del pájaro.
* Recoger la caca del perro.
* Cubrir los muebles y el suelo antes de pintar.
* Evitar que se meta el agua debajo de la puerta.
* De protector en el suelo del garaje si el coche gotea aceite.
* Matar moscas, cucarachas y demás insectos rastreros.

 
USOS EDUCATIVOS:
* Pegarle al perro en el hocico cuando se mea en la casa.
* Recortar letras y fotos para los deberes de los niños.
* Elaborar títeres o piñatas.
* Hacer barcos de papel.
* Arrancarle en el pedacito en blanco de arriba para anotar números de teléfono.

USOS COMERCIALES:
* Ensanchar zapatos.
* Rellenar los bolsos para que conserven su forma.
* Empaquetar clavos en la ferretería.
* Hacer un sombrero de pintor ó albañil.
* Dar trabajo a vendedores y periodistas.
* Envolver flores.
* Cortar patrones para modistas y sastres.
* Envolver cuadros.

USOS FESTIVOS:
* Para prender el carbón de la barbacoa.
* Rellenar las cajas de los regalos sorpresa.
* Fabricar el embudo de mago que desaparece el agua.
* Dominar a los toros en los Sanfermines.

 
OTROS USOS:
* Para que los secuestradores usen sus letras en las cartas.
* Para ponerlo encima del banco y no mancharse en el parque.
* Hacer bolitas y pegarles a los compañeros de clase.
* Como paraguas para que la lluvia finita no dañe el peinado.
* Para que 'los malos', en las películas, escondan el revolver..
* Como funda para guardar el cuchillo de jamón.
* Para esconderse detrás de él cuando no quieres que te vean.

AH!!!!... Y POR ÚLTIMO, PARA ENTERARSE DE LAS NOTICIAS.

¿Qué coño puedes hacer con un iPad?

domingo, 5 de agosto de 2012

Las termitas del sistema


EL primer indicio de que el sistema estaba siendo atacado partió de un hecho insignificante. Compré una bolsita de tornillos y otra de tacos para colgar una estantería. Cuando me dispuse a realizar el trabajo descubrí que en una de ellas había siete piezas y en la otra, solo cinco. Deduje con una simple operación matemática hecha con mi smartphone -¿quién se acuerda de multiplicar?- que para hacer coincidir unos y otros necesitaba siete bolsas de tacos y cinco de tornillos. 
Me llamó la atención que un desajuste de este tipo hubiera superado todos los filtros de calidad. Entonces, recordé otro hecho curioso de similares características. Los cuatro motores de los elevalunas del coche dejaron de funcionar en un intervalo de pocas semanas. A todos les falló una ruedecita dentada ¡de plástico! Pensé que la obsolescencia programada había conseguido su Q de calidad, pero estaba equivocado. 
Tras un ligero estudio de campo descubrí miles de estos microsabotajes. ¿Por qué es totalmente imposible regular el aire acondicionado, no hay dos cargadores de móvil iguales y faltan letras en la sopa de letras? Y, constatado esto, ¿cómo sé que el café descafeinado está descafeinado y el dinero está en los bancos? Igual esas termitas militantes que corroen Matrix han decidido mantenernos despiertos e irritados hasta que el sistema salte por los aires. Ahora que lo sé, dudo si denunciarlos o unirme a ellos.
Josetxu Rodríguez

sábado, 4 de agosto de 2012

Borbonig, el nuevo deporte de riesgo del verano









La corte de aduladores siempre ha dicho que Juan Carlos es un rey que cae bien y, muy a mi pesar, he de darles la razón. Cualquier persona de su edad no habría salido tan airoso de un tropezón semejante. Quizá la intención del gracioso que gritó ¡cuerpo a tierra! era precipitar la caída de la monarquía, pero su majestad ha conseguido parar el golpe con la nariz, a lo Poli Díaz.

Ya hay quien le sitúa en las olimpiadas y afirma que los jueces le habrían dado un 8,70 en los ejercicios sobre suelo. Ahora la duda está en si recibirá una medalla con pensión por resultar herido mientras vestía el uniforme o si preferirá hacer bourbón y cuenta nueva.

Incluso hay quien augura que acaba de inventar un nuevo deporte de riesgo que florecerá este verano en las playas: el borboning. “Me llena de orujo y satisfacción inaugurar estos juegos veraniegos en los que autolesionarse puntúa doble”, gritará por el megáfono el animador sociocultural del chiringuito mientras decenas de participantes se tiran a la Bartola… No sé por qué, ahora que hablamos de la Bartola, acabo de caer en la cuenta de que es la primera vez que el rey se lesiona a la vista de todos, en plan vídeos de primera, y no en la intimidad de sus aposentos. Sofía seguro que lo agradece y un servidor también. En 1978, un grupo de conjurados convocamos una huelga de hambre hasta que cayera la monarquía y estoy de ayunar hasta los pelendengues. Eso sí, seguiremos hasta el final, caiga quien caiga.



Josetxu Rodríguez