miércoles, 20 de enero de 2010

Haití, la Iglesia y la banca-nalla


Eneko

Me acabo de enterar de que la bancanalla, con la colaboración –espero ingenua- de la Iglesia, no sólo no aporta ni un céntimo para paliar el desastre de Haití, sino que se aprovecha cobrando las transferencias que la buena gente solidaria hace a las cuentas de las oenegés por si no les bastara contar con los depósitos durante meses. Es como si esta gentuza saliera a una de nuestras aceras y en lugar de echar limosna a nuestros mendigos, se agachasen y les recogieran unas moneditas…Son situaciones como esta, las que me revientan por dentro, y las que me hacen tomar conciencia de que es necesaria la Acción Directa.  Leer más


Hasta ahora, las personas de centro derecha moderadas, pacíficas y católicas como yo, solo contamos con la Ley, la Palabra y el Boicot para rebelarnos; Pero me encantaría ejercer de San Theodore Kackzynski y remitir paquetes bomba (Morales) a los altos ejecutivos de la Banca para que les estallase junto al corazón y en adelante abrieran su Santa Santorum al Pueblo sufriente de Dios. ¡Oh Señor! Dame fuerzas suficientes para tomar al asalto (Moral) esos templos impíos del Dinero, y volar sus oficinas con Bombas (Morales) Setenta veces Siete, hasta derruirlos en sus cimientos…

Porque no parece que sirvan de mucho las piadosas plegarias de los beatos feligreses sin que se pronuncie claramente nuestro Santo Padre contra estos usureros y sus pecadoras prácticas, por muchas encíclicas que se hayan emitido al respecto, pues el analfabetismo funcional galopante requiere de la constante presencia mediática y de reiterados sermones dominicales para que cale en  el mensaje de que, colaborar con los bancos, es hacer tratos con Satanás, y no me conformo con aquello que dijera Jesús de “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, prefiero su comportamiento en la Casa del Señor clamando “No he venido a traeros la paz, sino la espada” pues estos Malditos ni aman a Dios, ni temen al demonio, solo viven aferrados al Dinero al único que rinden honores. 
En consecuencia, no estaría de más que la Santa Madre Iglesia editara un índice de Bancos impíos con los que un buen Católico, un buen Cristiano, y cualquier hombre de Bien, no debería colaborar para no atentar contra sus hermanos, ni ofender a Dios. Claro que antes, habría de dar ejemplo y cerrar todas sus cuentas en dichas entidades del Mal previo público Ultimatun para que se avinieran a cumplir con un código de conducta religioso dada la probada ineficacia del que debería regir desde el Gobierno y el Estado. Sería suficiente que el Domun, Cáritas, y Manos Unidas denunciaran lo que está sucediendo, para que todos retirásemos nuestros fondos al unísono de la Bancanalla, ayudando a la curia a ejercer mejor su Magisterio exorcizando demonios ajenos y expiando culpas propias.
Nicola Lococo

2 comentarios :

El Drac dijo...

Oigan ...¿pues espraban otra cosa de estas instituciones tan hipócritas???!!! Lo quye vengo pregonando HAGAMOS DE LA DESGRACIA UNA OPORTUNIDAD que se le condone la deuda externa (mil millones de dólares que para ellos es una propinita) y que con donaciones se de impulso a la educación,infraestructura y aparato productivo.

Josetxu dijo...

Me apunto a esa propuesta